Shop Mobile More Submit  Join Login

Capítulo 70: Rusia

El helicóptero que llevaba a Ángel, Hyacinth, Blue Púnisher, Zangief y El Rockero como piloto hacia la figurilla, sobrevolaba los Montes Urales. -¿Sabes donde estamos, camarada? -le preguntó Púnisher a Zangief.
-Da. Es la ciudad de Ekaterimburgo -contestó Zangief-. Aquí entrené durante buena parte de mi juventud... ¡Ah! ¡Qué buenos tiempos aquellos!
-Sí, sí, sí... luego nos cuentas -interrumpió El Rockero-. Tenemos trabajo que hacer.
-¿Alguna señal de la figurita? -preguntó Hyacinth.
Púnisher revisó el radar de su celular. -Hay una señal justo en la dirección en la que vamos.

En eso, se oyó un ruido y el helicóptero empezó a perder altura. -¡ME LLEVA EL CARAJO! -explotó El Rockero.
-¡Cada quién tome un paracaídas y larguémonos de esta cosa antes de que se estrelle! -ordenó Púnisher.
Pero cuando encontraron los paracaídas, descubrieron con horror que sólo había cuatro -¡NO PUEDE SER! -gritó Ángel.
-¡No se preocupen, tovarishchi! -exclamó Zangief-. ¡EL ESPÍRITU DEL MÚSCULO ME PROTEGERÁ!
Dicho esto, se dirigió a la puerta y la abrió de una patada -¡¿QUÉ CHINGADOS VAS A HACER?! -exclamó Blue Púnisher.
-¡ESTARÉ BIEN! -contestó Zangief-. ¡NOS VEMOS ALLÁ ABAJO! -gritó, y saltó del helicóptero.
-¡¡ESTÁ LOCO!! -gritó Hyacinth.
-¡YA NOS PREOCUPAREMOS POR ÉL DESPUÉS! -gritó Blue Púnisher-. ¡AHORA PONGÁMONOS A SALVO NOSOTROS! ¡MUJERES PRIMERO!

Hyacinth y Ángel saltaron del helicóptero y abrieron sus paracaídas. El Rockero las siguió y Blue Púnisher saltó al último. Los cuatro aterrizaron sobre la nieve y vieron cómo a lo lejos se estrellaba el helicóptero y explotaba, dejando una estela de humo. -¡La libramos! -exclamó El Rockero.
-Ahora, a buscar a Zangief... o lo que quedó de él -dijo Blue Púnisher.

Los cuatro se pusieron a buscar a Zangief, dando de voces -¡¡¡ZANGIEEEEEEEEEEEF...!!! ¡¡¡DÓNDE ESTÁAAAAAS...!!! -gritaban, sin obtener respuesta.
-¡DEMONTRES! ¡Nada más esto nos faltaba! -exclamó Púnisher.
-Tranquilos todos -intervino Hyacinth-. Mi experiencia me dice que no debió caer lejos del lugar donde cayó nuestro helicóptero.
-Entonces vayamos haca ese lugar -sugirió El Rockero.

Los cuatro se acercaron al lugar donde cayó el helicóptero, y ahí encontraron al helicóptero hecho chatarra... y a pocos metros de ahí, encontraron a Zangief piés arriba y enterrado hasta la cintura. -¡LO ENCONTRAMOS! -gritó Ángel.
-¡Qué alivio! -suspiró Púnisher-. ¡Carnal! ¡Ayúdame a sacarlo de ahí!
Los Castillo corrieron hacia Zangief, y cada uno lo tomó de una pierna y jaló hasta sacarlo. El Rockero se acercó a Zangief. -Camarada... ¿estás bien? -se animó a preguntarle.
Zangief se puso de pie de un salto. -¡¡JAAAAAA JA JA JA JA JA JAAA!! ¡Claro que sí, tovarishch! -contestó Zangief, con una sonrisa-. ¡Les dije que el ESPÍRITU DEL MÚSCULO me protegería, y no me falló!
Blue Púnisher alzó los ojos en un evidente ademán de desesperación. -¡Qué bonito susto nos metiste, cabrón!
El Rockero se acercó al helicóptero. -¡OIGAN! ¡VENGAN POR FAVOR!
Los demás se acercaron -¿Qué pasa? -preguntó Ángel.
-Nos dispararon -aseveró El Rockero, señalando un boquete circular en el fuselaje del helicóptero.
-¿Pero cómo? ¡Si pedimos permiso a las autoridades correspondientes! -recordó Púnisher.
-Tal vez no fueron ellos, sino "alguien" que no quería que llegáramos aquí -opinó Hyacinth.
-¿Pero quién...? -preguntó Ángel.
-Bueno, ya resolveremos esa interrogante -dijo Blue Púnisher-. Ahora, a buscar esa figurita.

El Rockero sacó su celular y guió a los demás por la nieve. -Suerte que me traje mi "gabardina de la suerte" -comentó Blue Púnisher, mostrando su gabardina de piel negra, la misma que usaba en sus presentaciones con WWE-. Me la regaló Edge el día que se retiró -agregó.
-Me gustó tu juego de palabras, carnal -le respondió El Rockero-. Afortunadamente, yo también me traje mi chamarra especial.
-Zangief, no me sorprendería que resistieras este frío. Al fin y al cabo, eres de aquí. Pero ustedes, Ángel y Hyacinth, no sé como le hacen para aguantar.
-Yo estoy entrenada para aguantar esto y más -contestó Hyacinth.
-Y la resistencia a las bajas temperaturas es una de las "mejoras" que me hizo NESTS -contestó Ángel.
-Sólo que por eso sea -finalizó Blue Púnisher.

Caminando, llegaron a una especie de cuartel militar. -¿Estás seguro que es ahí? -preguntó Blue Púnisher.
-Completamente -contestó El Rockero.
Blue Púnisher sacó su celular. -A ver, déjame checar... Sí. Yo también recibo la misma lectura -confirmó.
Ángel se veía trastornada -¿Pasa algo? -le preguntó Hyacinth.
-Sí -contestó Ángel-. Esta es una vieja base de NESTS.
-¡EN LA MADRE! -exclamó El Rockero-. Entonces, te enfrentarías a tu pasado, ¿no es así?
-Así es -confirmó Ángel-. Era algo que, tarde o temprano, tendría que pasar.

El Rockero sacó unos binoculares pequeños de su chamarra y observó la base de NESTS. -¡AL ALBERGUE...! ¡Eso está lleno de guardias! -exclamó.
Blue Púnisher también sacó unos binoculares de su gabardina y observó -Sí, así es -confirmó-. Creo que es hora de otra "Operación Zarigüeya", ¿no crees, carnal?
-Claro que sí, carnal -contestó El Rockero.
-¡¿OPERACIÓN ZARIGÜEYA?! -preguntaron Ángel, Hyacinth y Zangief al mismo tiempo.
En ese mismo instante, los Castillo les explicaron en qué consistía la "Operación Zarigüeya", y desarrollaron un plan...

-¡ALTO AHÍ! -gritó un guardia, apuntando con su escopeta-. ¿Quién eres tú y qué quieres aquí?
-Soy Ángel, ex-agente de NESTS, y vengo a unirme de nuevo a la organización.
-¿Y qué prueba nos das de que nos estás diciendo la verdad, traidora? -pidió otro guardia.
Ángel sonrió. -Aquí traigo unos prisioneros-. dijo, mientras salían Hyacinth, Zangief y los Castillo con las manos en alto.
-¡Excelente! -exclamó el guardia. Se acercó a los "prisioneros" -¿Qué tenemos aquí, eh? ¡Tres agentes de INTERPOL y un "luchador orgullo de la Madre Rusia"! ¡Al jefe les encantará verlos! ¡Amárrenlos y llévenselos! -ordenó.
Unos guardias se acercaron con sogas y amarraron de las muñecas a Hyacinth, Zangief y los Castillo y se los llevaron. -Todo va conforme al plan -pensó Blue Púnisher.

Los llevaron al cuarto de mando de esa base. En el centro estaba la figurita y el interruptor, así como una persona de espaldas. En cuanto oyó pasos, esa persona se volteó. Era un hombre de mediana edad, alto, de tez clara, de cabello rubio en la parte superior y negro en la nuca y las patillas. Traía puesta una especie de gabardina y pantalones militares color azul rey, con una muceta color negro sujeta con un par de broches y una cadena doradas. La gabardina tenía filos color blanco y también usaba unas botas altas color negro. -Amo Goenitz -dijo un soldado-, aquí está Ángel Torres. Quiere hablar con usted.
-Vaya vaya... pero si es la "traidora" -habló Goenitz-. Así que quieres redimirte, ¿no es así?
Ángel colocó una rodilla en tierra e hizo una genuflexión -Amo Goenitz. Vengo a pedir perdón y a reintegrarme a las filas de NESTS -dijo Ángel, intentando sonar convincente.
-Ya veo, ya veo... y dime... ¿qué te hizo cambiar de opinión?
-Me dí cuenta que la vida que llevaba hasta hoy era muy aburrida, y extrañé mi trabajo de antes, así que por eso estoy aquí.
-Bien... un poco flojo tu motivo, pero creo que lo daré por válido -opinó Goenitz-. Ahora, necesitó que pruebes tu lealtad a NESTS.
-¿Y cómo...? -preguntó Ángel.
Goenitz sacó un cuchillo con mango de plata e incrustaciones de piedras preciosas. -Acércate -le ordenó a Ángel. Ésta obedeció. -Toma este cuchillo, y ofréceme en sacrificio a quienes hasta hoy eran tus aliados.
-¡¡NOOO...!! ¡¡¡NO LO HAGAS, POR FAVOR!!! -gritó El Rockero, queriendo sonar angustiado.
-¡¡SILENCIO!! -ordenó Goenitz-. Ángel, toma este cuchillo, y haz lo que te ordeno.

Ángel tomó el cuchillo y se acercó al Rockero, dispuesta a degollarlo -Angel... por favor... no lo hagas -suplicó, pero al mismo tiempo, le guiñó un ojo.
Ángel entendió la señal. -¡¡CHAAAAAN!! -exclamó mientras rodeaba a gran velocidad al grupo e iba cortando las sogas a los demás.
En cuanto se vieron libres, Hyacinth, Zangief y los Castillo golpearon a los guardias. -¡¿PERO QUÉ...?! -exclamó Goenitz.
-Operación Zarigüeya... ¡EXITOSA...! como ya es costumbre -declaró Blue Púnisher.
-¡¡¡AAAAAAAAAAAAAARRRRGH!!! ¡¡¡ME ENGAÑASTE!!! ¡¡¡LO HABRÁS DE PAGAR!!! -gritó Goenitz. Chasqueó los dedos y aparecieron guardias de NESTS, poseídos por el poder psíquico. -¡¡ATAQUEN!! -ordenó, mientras iba en pos de Ángel.
Goenitz estuvo a punto de golpear a Ángel, de no ser porque El Rockero lo recibió con un puñetazo directo en la cara. -¡NI MADRES, CABRÓN! -le dijo-. ¡¿CREES QUE NO TIENE QUIÉN LA DEFIENDA, PENDEJO?! -agregó, mientras se ponía en guardia.
Goenitz se levantó y también se puso en guardia. -Acabas de firmar tu sentencia de muerte -aseguró, dando inicio a la pelea.

(Lean la siguiente parte escuchando "Dance 'n Dense Denso", de Molotov)

Entre tanto, Zangief golpeaba guardias a placer, y se deshizo de varios de ellos con su "lariat giratorio". Hyacinth mostraba sus conocimientos de muay thai sobre otro grupo de soldados y los derrotó. Ángel hacía estragos con su velocidad y sus patadas, mientras Blue Púnisher golpeó a uno, pateó a otro, le aplicó "quebradora con giro" a otro más y a otro lo sembró de cabeza con un DDT.

El Rockero y Goenitz iniciaban su pelea, con una serie de golpes y patadas bloqueadas entre ellos. Goenitz intentó un recto de derecha, pero El Rockero lo agarró de la muñeca y lo proyectó contra el suelo. Goenitz se levantó, pero solo fue para recibir un derechazo, una patada a la zona media con la pierna izquierda, una patada giratoria de savate con la pierna derecha y un golpe de "Haymaker" con el puño derecho por parte del Rockero, quien lo remató con una "Big Boot" a la cara.

Goenitz cayó al piso, y El Rockero tomo carrera y saltó para caerle encima con un "Double Stomp" (o "Lanza Zacatecana"), pero Goenitz se quito a tiempo y se puso de pié. -¡¡KOKO DESU KA!! -gritó Goenitz y movió su brazo de abajo hacia arriba con la mano extendida.
-¡HUY, MIRA COMO TIEMBLO! -se burló El Rockero-. ¿Que se supone que vas a hacer con...?

No alcanzó a terminar su pregunta. Justo acabo de sus pies, se formó un remolino que lo atrapó, lo hizo girar y lo elevó a una altura considerable. -¡¡¡UOUOUOUOUOOOOOH...!!! -gritó El Rockero mientras giraba en el aire. El remolino desapareció y El Rockero cayó desde esa altura. -¡OUCH! -se quejó. Como pudo, se medio levantó hasta quedar de hinojos. -Ya veo... La misma técnica del "abonero" -observó, refiriéndose a Rashid. Se termino de levantar. -¡NI CREAS QUE CON ESO YA ME ACABASTE, PENDEJO! -le grito a Goenitz.

Corrió con dirección a Goenitz, pero éste lo interceptó y lo agarró del cuello con una mano, lo alzó y lo azotó contra el suelo de forma violenta, para despues darle una serie de zarpazos. -¿Has tenido suficiente... insecto? -le preguntó.
-¿Suficiente? -contestó El Rockero, mientras se levantaba-. ¡PERO SI APENAS ESTOY CALENTANDO! ¡¡CRUZ ROCKERA!! -gritó, lanzando su ataque qi a Goenitz, quien lo esquivó. Sin embargo, El Rockero siguió moviendo sus brazos en diagonal de arriba hacia abajo, generando más ondas de qi. -¡¡HA HA HA HA!! -gritaba al tiempo que lanzaba sus ataques. Goenitz se teletransportó y apareció justo en frente del Rockero, a quien agarró del cuello con ambas manos, lo levanto y lo estranguló, para después llevárselo hacia atrás en un movimiento parecido a un súplex.

Mientras tanto, Blue Púnisher, Ángel, Hyacinth y los demás seguían divirtiéndose con los guardias de NESTS. -¡¡PUÑO DE HIERRO!! -gritó Blue Púnisher, y el ataque derribó a un guardia. Siguió golpeando el piso y terminó dando un golpe de hacha contra el mismo, derribando a más guardias.
Ángel sacaba provecho de su velocidad y sus habilidades de Muay-Thai, golpeando y pateando guardias por doquier, y al último le aplicó el "Rock Bottom" seguido del "Codazo del pueblo" -Basuras... -se burló.
Hyacinth también se hacía cargo del trabajo, y a uno lo derribó con una patada parecida al "Sweet Chin Music" de Shawn Michaels, y a otro lo noqueó con una combinación de dos golpes, dos patadas y una "Stunner con split de piernas" -Se acabó -sentenció.
-¡¡IRON MUSCLE!! -gritó Zangief, volviéndose una mole inamovible que golpeó soldados con su "Lazo Giratorio" -¡No son rivales para EL ESPÍRITU DEL MÚSCULO! -declaró.

Sin embargo, ahora El Rockero la estaba pasando verdaderamente mal, pues se veía envuelto con los ataques de remolinos de Goenitz, sin que pudiera hacer mucho al respecto. Ángel lo vió y se lanzó con una patada voladora contra Goenitz, pero éste la interceptó, le dió una serie de zarpazos, la tomó del cuello, la levantó, la estranguló y la arrojó lejos de ella. -¡¡ÁNGEEEEEEEEEEEEEL...!! -gritó El Rockero, quien aún estaba tirado por los ataques de Goenitz-. ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
-¡JA JA JA JA JAA...! -rió calladamente Goenitz-. ¡Eres patética, Ángel...! ¡Eres patética, en verdad! ¿Creías que te ibas a salir con la tuya...? ¡Ni en sueños! (la levantó y la elevó sobre su cabeza, agarrándole el cuello y estrangulándola). ¡Ahora, tu serás una muestra de los que se opongan al poder de NESTS!
-¡NNNGGGH...! ¡NNNNGGHHHAAAGGHH...! -se quejó Ángel, mientras unas lágrimas rodaban de sus mejillas.
-Déjala... en paz... -musitó El Rockero.
-¡¡JA JA JA JA JA JAAA...!! -se volvió a reír Goenitz-. ¿Acaso tú me vas a impedir que mate a esta rata, debil...? (se volteó y se asombró al ver al Rockero) ¡¿PERO QUÉ...?!

(Lean esta parte escuchando "Payback", de Slayer

El Rockero se había incorporado, y lucía como si nada le hubiera pasado. Respiraba rápida y profundamente, como si lo hubiera poseído el demonio. Mostraba los dientes y tenía una expresión de furia en su rostro. -Ahora sí te la ganaste, puto... ahora sí... ¡¡¡TE LA GANASTE!!! ¡¡¡CHINGA TU MAAAAADREEEEEEE!!! -gritó mientras corría hacia Goenitz y le aplicaba una "Spear", haciendo que soltara a Ángel. Después se le fue encima a golpes y a patadas.
-Oh oh -dijo Blue Púnisher-. Ya se encabronó.
-¿Pasa algo? -preguntó Hyacinth.
-Y vaya que pasa -contestó Púnisher-. Algo que tenemos en común mi hermano y yo es que, cuando nos enojamos al extremo, no hay forma de que nos hagan razonar.

Y sí. Ahora El Rockero pateaba una y otra vez a Goenitz. Lo levantó y le aplicó un "Jacknife Powerbomb", seguido de un "Martinete con salto" y un "Muscle Buster" (o "Ultramana"). -¡¡¡TE PRESENTO AL BAJO!!! -gritó, mientras le aplicaba un "gutbuster"-. ¡¡¡AHORA, LA LIRA!!! -gritó y le aplicó una quebradora de espaldas, y lo colocó sobre su hombro. -¡¡¡Y POR ÚLTIMO, LA BATACA!!! -gritó, mientras lo azotaba con una variante de "Falcon Arrow".

Goenitz quedó sin sentido en el piso. El Rockero se acercó y lo miró. -¡¡Y SI QUIERES MÁS, ME AVISAS!! -lo amenazó.
En eso, Goenitz abrió los ojos, extendió un brazo, chasqueó los dedos y del codo salieron una especie de cuchillas de aire que lastimaron al Rockero y lo tiraron -¡Buen intento, papanatas! ¡Pero fue insuficiente! -le dijo Goenitz, quien se levantó como por arte de magia.
-¡PUTA MADRE! -exclamó El Rockero-. ¡Nadie había podido levantarse de eso
-¡¡NO TE PREOCUPES, CARNAL!! -exclamó Blue Púnisher-. ¡¡AQUÍ VAMOS EN TU AYUDA!!

Hyacinth, Zangief y Blue Púnisher se lanzaron a atacar a Goenitz. -¡¡MOONLIGHT SLASHER!! -gritó Hyacinth, mientras lanzaba su qi hacia Goenitz, quien esquivó ese ataque. -¡¿QUÉ...?!
-¡¡KOKO DESU KA!! -gritó Goenitz. El ataque atrapó a los tres y los lanzó por los aires. -Entiéndanlo... ¡ES IMPOSIBLE DERROTAR A UN SACERDOTE DEL CULTO A OROCHI! -explicó.
-¿O... Orochi...? -preguntó Hyacinth-. Entonces... tú tienes que ver con La Sangre de Orochi, ¿verdad?
-Así es... Yo soy encargado de propagar el culto a Orochi, para salvar a este mundo podrido -contestó Goenitz-. Yo salvaré al mundo y acabaré con quienes no crean en Nuestro Señor Orochi.
-Lo... que... nos faltaba -musitó El Rockero-. Un güey que se siente Jesucristo.
-¿Y... cómo piensas... lograrlo...? -preguntó Blue Púnisher.
-Lo haré con la ayuda de Bison y sus lunas negras. Esas lunas han roto el sello de Orochi, y no dudo en que reaparezca Nuestro Señor... y usaré a NESTS como brazo ejecutor de sus órdenes y como medio para eliminar a los infieles.
-Entonces... tú eres... el que... revivió a NESTS -dijo Ángel.
-Exáctamente -confirmó Goenitz-, y junto con los infieles, eliminaré a traidores como tú...

-¡NO SI YO PUEDO EVITARLO! -gritó una voz.
-¿Eh...? -se sorprendió Goenitz-. ¿Quién demonios está...? ¡¡¡AAAAAAARGHH...!!
Goenitz no pudo terminar de hablar. Un ataque qi de color violeta que iba viajando sobre el suelo lo golpeó. -¡¿TÚUUU... IORI YAGAMI?!
-Así es, anciano -contestó Iori. -Vengo por Chizuru y no me iré sin ella.
-¡PRIMERO PASARÁS SOBRE DE MI CADÁVER! -¡¡KOKO DESU KA!! -gritó Goenitz.
Como si supiera dónde fuera a aparecer el remolino, Iori se movió rapidamente de ahí y atacó a Goenitz con una serie de zarpazos. Lo tomó del traje y le dio un cabezazo. Siguió dándole zarpazos hasta cansarse y lo remató con un gran zarpazo que dejó sin sentido a Goenitz. -No eres tan débil -declaró Iori-. Seguramente estás debilitado.
-Me parece que es lo correcto -dijo El Rockero-. Acabo de darle una paliza.
Iori rió. -Eso me facilitó el trabajo. Ahora, tengo que buscara Chizuru.
-Bien, nosotros tenemos que buscar al hácker secuestrado -informó Ángel-. Por cierto, es bueno verte de nuevo, Iori.
-Gracias, Ángel.
-¿Se conocen? -preguntó El Rockero.
-Es una larga historia. Después te la contaré -respondió Ángel.

Salieron del cuarto de mando y buscaron por todos los rincones. -¡AQUÍ ESTOY! -gritó una voz femenina.
-¡ESPERE! ¡VAMOS PARA ALLÁ! -exclamó Blue Púnisher.
El Equipo 6 junto con Iori corrieron hacia donde se escuchaba la voz y encontraron una puerta de acero. -¡A UN LADO! -exclamó Zangief-. ¡VOY A DERRIBAR ESA PUERTA!
Zangief tiró literalmente la puerta de una patada. Adentro había una mujer oriental de unos 20 años, de mediana estatura y de cabello largo y negro. Vestía una diadema blanca, aretes, una chaqueta blanca con vivos rojos y mangas muy amplias, un pantalón negro y zapatillas de plataforma también negras. -¡CHIZURU! -exclamó Iori al verla.
-¡IORI! -contestó Chizuru-. ¡Sabía que vendrías! y corrió a abrazar a Iori.
-¡Chizuru! ¡Orochi ha sido liberado! -explicó Iori.
-Lo sé... me dí cuenta de eso -contestó Chizuru.
-Bien, bien, bien, ya tenemos a una parejita feliz -dijo Hyacinth con cierta ironía-. Ahora tenemos que buscar al hácker.
-¿Me buscaban? -preguntó Chizuru.
-¿Tú eres a quien secuestró Shadaloo? -preguntó Blue Púnisher, incrédulo.
-Sí. En realidad Goenitz fue quien me secuestró y me obligó a implementar ese sistema de las "Lunas Negras" -explicó Chizuru.
-Te necesitamos para que desactives ese sistema y nos des la figurilla -dijo Ángel.
Chizuru asintió.

Regresaron al cuarto de mando, y lo primero que notaron es que Goenitz ya no estaba -¿A dónde se habrá ido ese infeliz? -preguntó El Rockero.
-Eso ya no importa, hermano -contestó Blue Púnisher-. Ahora hay que desactivar esta cosa.
Chizuru introdujo su contraseña en el sistema y liberó la estatuilla de la corona. Zangief terminó el trabajo destruyendo el interruptor. En eso, varios guardias de NESTS llegaron y empezaron a disparar. -¡¡VÁMONOS, ANTES DE QUE NOS DEJEN COMO COLADERAS!! -gritó El Rockero.
-¡Síganme! -pidió Ángel-. ¡Conozco este lugar y sé cómo podemos huir de aquí!.

Salieron otra vez del cuarto de mando y, guiados por Ángel, llegaron al hangar, donde había varias aeronaves. Ángel corrió hacia una aeronave de color azul metálico que parecía un escarabajo y abrió la portezuela. -¡¡POR AQUÍ!! -indicó.
El resto subió a la aeronave, mientras eran perseguidos por los guardias, quienes los atacaron a balazos. -¡¡MOONLIGHT SLASHER!! -gritó Hyacinth, haciendo que su qi derribara a unos cuantos soldados.
-¡No estés perdiendo el tiempo y sube! -le pidió Blue Púnisher.
Hyacint subió a la aeronave y Ángel cerró la escotilla, mientras las balas rebotaban en el fuselaje de la aeronave. -¿Sabes como manejar esta cosa? -le preguntó Blue Púnisher a Ángel.
-¡Claro! ¡PERTENECÍ A NESTS! ¿RECUERDAS?

Ángel tomo asiento en el lugar del piloto, mientras los demás se acomodaban en los asientos. -Veamos... esta cosa se arranca así -comentó, mientras presionaba varios botones y movía una palanca. Los reactores se encendieron y la nave se elevó. -¡Sujétense fuerte! ¡Será un viaje movido! -advirtió Ángel, mientras movía una palanca y la nave salía despedida hacia el frente, derribando a unos guardias y haciendo un gran boquete en la pared del hangar.

-¡¡UFF...!! ¡LA LIBRAMOS! -exclamó Blue Púnisher, hundiéndose en el asiento del copiloto.
-Y cumplimos la misión -agregó El Rockero, lanzando arriba y atrapando la figurilla de la corona. Después de un rato, la guardó en su chamarra.
-Y hasta botín de guerra nos trajimos -observó Ángel.
-Cierto... Quiero ver la cara de los demás cuando vean esta nave -deseó Blue Púnisher. Después le habló a Iori -¿A dónde te dejamos, mi buen amigo?
-¿Conocen a Kyo Kusanagi? -preguntó Iori.
-Sí... está con nosotros en esta misión... ¿por...?
-¡Quiero que me lleven con él! -pidió Iori-. Tengo que hablar algo muy serio con él.
-¡No se diga más! ¡Regresemos a la Residencia Kánzuki!
-¡A la órden! -exclamó Ángel, mientras aceleraba la nave.

Montes Urales.
Afueras de Ekaterimburgo.
Rusia

Goenitz apareció en esa parte de Rusia. -¡ME LAS VAN A PAGAR...! ¡¡ESOS MISERABLES ME LAS VAN A PAGAR!! -musitó.
-Yo puedo asegurarte tu venganza, mi fiel vasallo -le dijo una voz.
Goenitz volteó y se encontró a Verse. -¡AMO OROCHI! -exclamó-. ¡HA REGRESADO!
-¡Únete a mí, y seremos invencibles! -le pidió Verse.
Goenitz se elevó hasta la altura de la cabeza de Verse y entró en ella. Ahora, Verse ya era mucho más fuerte que antes.

No comments have been added yet.

Add a Comment:
 
×

:iconel-rockero: More from El-Rockero


More from DeviantArt



Details

Submitted on
September 15, 2016
Submitted with
Sta.sh Writer
Link
Thumb

Stats

Views
29
Favourites
0
Comments
0
×