Shop Mobile More Submit  Join Login

Capítulo 72: De regreso en la Residencia Kánzuki

De regreso a la base aérea de Yokota, el Hárrier recibió una comunicación del "Águila de Plata". -Guile -contestó.
-General Guile. Solicitamos permiso para ir directo a la Residencia Kánzuki -se oyó la voz del coronel Wolfmann.
-¿Motivo?
-La chica llamada Decapre se puso mal, y necesita apoyo médico. Ya la Mayor White me comentó que en ese lugar tienen médicos.
-Permiso concedido, coronel -respondió Guile, aceptando la propuesta.
-Enterado, cambio y fuera.

Residencia Kánzuki
Pista privada de aterrizaje.
Tokio, Japón.

Los primeros en regresar, por razones lógicas, fueron los miembros del Equipo 4, compuesto por Ibuki, Kasumi, Ayane, Hayate y Hayabusa. Aterrizaron en la pista privada y guardaron sus alas delta. -Parece que somos los primeros en regresar -observó Ayane.
-Espero que los demás regresen bien -deseó Kasumi.
-Bien. Por el momento, ya no podemos hacer nada -declaró Hayabusa-. Ibuki, lleva al hácker con el médico para que lo revise.
-¡HAI! -contestó Ibuki.

Y justo cuando estaba a punto de llevar al hácker con el médico, se oyó un ruido de helicóptero. -¿Pero qué demonios...? -preguntó Hayate.
Y sí... efectívamente, se acercaba el helicóptero que traía de vuelta al Equipo 2: Karin, Mika, Álex, Shibazaki y Birdie... pero el helicóptero se acercaba moviéndose de un lado a otro como si fuera un péndulo. -¡¡¡CUIDADOOOOOOOOOOOOO...!!! -gritó Hayabusa, al tiempo que todos se quitaban.
El helicóptero aterrizó dando rebotes, hasta que, por fin, se detuvo... eso sí, con la nariz empinada hacia el frente. -Vamos a ayudarlos -sugirió Kasumi.

Se acercaron al helicóptero, y vieron como Álex abría de una patada la portezuela del helicóptero. De ahí salieron como pudieron el mencionado Álex (jadeando), Karin (llevándose una mano a la cabeza y quejándose), Mika (tropezándose a cada rato y ayudando al pobre Shibazaki, quien se dolía de las suturas), la hácker (casi a rastras) y Birdie (girando como trompo y llevándose las manos a la boca). -¡ERES UN PÉSIMO PILOTO, ÁLEX! -exclamó Karin.
-Les dije que tenía conocimientos, no que era piloto experto -se justificó Álex.
-Como sea... ya estamos en casa -dijo Mika.
Birdie no dijo nada. Símplemente se alejó y... -¡¡BLEAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGGGH!!
-Mika, por favor, lleva a Shibazaki y a la hácker a que los revise el doctor -pidió Karin.
-Sí, Kánzuki-sama -contestó Mika, mientras le pedía a la hácker que se recargara en ella y se la llevó junto con Shibazaki al doctor.

Los shinobi se apresuraron a ayudar a los demás, y los llevaron adentro de la residencia.

Mientras tanto...

Base aérea de Yokota
Tokio, Japón.

Lo que quedaba del Equipo 5, después de la "captura" de Urien y Hélen, llegó primero a la base aérea. -¡Je je je je...! ¡Somos los primeros! -observó Juri.
-Bien, eso nos da más tiempo para pensar en qué vamos a decirle al general Guile sobre las desapariciones de dos de nuestros compañeros -dijo Rashid.
-¡No te preocupes más por eso! -contestó Juri-. ¡No creo que los echen de menos!
-De todas maneras...

No pudo terminar Rashid de hablar. Lo interrumpió el "Hárrier" donde venían Guile y Nash. Estos últimos descendieron y corrieron hacia donde estaban Juri, Rashid, Azam y la hácker que ellos rescataron. -Les faltan dos miembros -observó Guile.
-¿Dónde están Urien y Helen? -preguntó Nash.
-Fueron secuestrados -informó Rashid, adelantándose a Juri.
-¿Cómo?
Rashid narró cómo fue que Ed abrió un portal interdimensional y se llevó a Jurien y a Helen por ahí. -Y eso fue lo que pasó -terminó.
-Otra cosa rara que pasa en esta misión -dijo Guile-. Por un momento creí que era un intercambio de rehenes.
-¡JA JA JA JA JA JAA...! ¡De ninguna manera! -rió Juri-. Por cierto... no sé que nos reclaman... ¡A USTEDES TAMBIÉN LES FALTAN MIEMBROS!
-Pidieron permiso para ir directo a la Residencia Kánzuki -informó Nash.
-Una persona que rescatamos se sintió indispuesta y se la llevaron a revisión médica -agregó Guile-. ¿Contenta, Juri?
-Entonces... ¿regresamos a la residencia, o esperamos a los demás? -preguntó Rashid
-Esperamos a los demás. Ya juntos regresaremos a la residencia -informó Guile.

Se oyó un ruido y aterrizó el helicóptero que traía de vuelta a Chun-Li, Ryu, Ken, Jin y Kyo, junto con el hácker y Laura. -¡AQUÍ ESTAMOS! -saludó Ken.
-¡Buen trabajo, Equipo 1! -felicitó Guile-. Primer equipo que llega completo... (miró a Laura) y hasta con nuevos integrantes.
-¡Vaya vaya! -exclamó Rashid, alegrándose la vista con Laura-. ¿Y quién es la distinguida señorita que nos visita?
-Mi nombre es Laura Matsuda -se presentó Laura-. Encantada de conocerla, señor... señor...
-¡SOY RASHID, EL DE LOS VIENTOS TURBULENTOS! -se presentó Rashid, muy a su estilo-. ¡RECUERDA BIEN EL NOMBRE!
-Sí, si... lo sabemos -intervino Juri, mientras revisaba de arriba a abajo a Laura. -Debo admitir que hicieron un buen trabajo contigo...
-Errr... gracias -dijo Laura, confundida.

Aterrizó otro Hárrier: el que traía de regreso al Escuadrón Ikari, quien descendió del avión. Heidern fue a presentarse con Guile, cojeando -Misión cumplida, general -le informó a Guile.
-¿Traen al hácker? -preguntó Guile.
-¡Aquí está! -exclamó Ralf, mientras bajaba, con ayuda de Clark al hácker.
-Excelente -felicitó Guile.
-¿Qué le pasó en el tobillo, general Heidern? -preguntó Nash.
-Me lo torcí mientras escapábamos -explicó Heidern.
Nash se llevó una mano a la quijada. -Una torcedura... no parece muy complicado. Un favor, general, quítese la bota.
-¿Que me quite la bota?
-Sí, eso dije.
Heidern se quitó la bota y Nash colocó su mano envuelta en un halo color azul sobre el tobillo.

Mientras Nash curaba a Heidern, Leona, Whip y Abel descendían del Hárrier. -¡ABEL! -exclamó Guile.
-¡GUILE! ¡VIEJO AMIGO! -exclamó Abel, mientras corría a chocar manos con Guile.
-¿Se conocen? -preguntó Leona.
-Sí. Nos conocimos durante una operación anterior -informó Abel.
-Fue cuando nos deshicimos de S. I. N. -agregó Guile.
Nash terminó de curar a Heidern -¡Listo!
-Increíble -musitó Heidern-. ¡Qué gran talento ha desarrollado, teniente!

Llegó un soldado americano a la pista. -¡¡GENERAL GUILE!! ¡¡GENERAL GUILE!! -gritó
-¿Qué pasa, soldado?
-¡Detectamos un objeto volador desconocido en el radar! ¡Viene hacia acá, y no corresponde a ninguna de las aeronaves que tienen permiso para aterrizar! -explicó el soldado.
-Vamos a la torre de control -dijo Guile.

Ya en la torre de control, Guile tomó un radio y se comunicó con la nave que se aproximaba. -Torre de control de la base aérea de Yokota a aeronave desconocida. Torre de control de la base aérea de Yokota a aeronave desconocida. ¡Cambio! (no recibió respuesta) Torre de control de la base aérea de Yokota a aeronave desconocida. Exijo que se identifique, o de lo contrario nos veremos obligados a abrir fuego contra su unidad. ¡Cambio! -amenazó.
-¡SI SE ATREVEN A DISPARAR, LES METO ESOS CAÑONES EN DONDE NO LES ALUMBRA EL SOL! ¿ENTENDIDO? ¡CAMBIO! -se oyó la voz de Francisco por el radio.
-¿Eh...? ¡¿DETECTIVE?! -exclamó Guile, sorprendido.
-El mismo que viste y calza. ¡Cambio!
-¿Pero cómo...? ¡Se supone que se fueron en un helicóptero! ¡Cambio!
-Es una larga historia. Si nos dan permiso para aterrizar, se las contaremos con mucho gusto. ¡Cambio!
-Permiso concedido, Detective ¡Cambio y fuera! -otorgó Guile. Después le ordenó al soldado americano que no dispararan.

Ya de regreso en la pista, Guile y los demás vieron cómo aterrizaba la nave de NESTS "capturada" por el Equipo 6. Se abrió la escotilla y por ahí descendieron Ángel, Hyacinth, los Castillo, Zangief, Chizuru e Iori. -¡¡IORI YAGAMI!! -gritó Kyo-. ¡¡SABÍA QUE ESTABAS DETRÁS DE ESTO, CANALLA!! -exclamó y corrió a golpear a Iori.
-¡Espera! ¡Déjame explicarte primero! -pidió Iori.
-¡NADA DE EXPLICAR! -rebatió Kyo, mientras tomaba a Iori por las solapas y lo levantaba. -¡¡AHORA MISMO ME LAS VAS A PAGAR, MISERABLE INFELIZ!!
-¡Suéltalo inmediatamente! -exclamó Chizuru.
Kyo volteó y miró a Chizuru -¡Chizuru! -exclamó y dejó caer a Iori-. Entonces hay algo más.
Iori se dolió. -¡Sí hay algo más...! ¡Orochi ha sido liberado! -le informó.
-¡¿QUÉ?!

Mientras Iori les explicaba a Kyo y a Chizuru cómo vió a Orochi redivivo como Verse, los Castillo le mostraban a Guile la nave que habían capturado. -Habremos perdido el helicóptero... ¡¡PERO HASTA BOTÍN DE GUERRA LES TRAJIMOS!! -exclamó Francisco, satisfecho.
-Lo más reciente en cuanto a tecnología que tenía NESTS, ahora lo tenemos nosotros -informó José Luis-. Casi cero nudos, nuevecito de paquete...
-Y con este color azul chiclamino que le da mucha personalidad... -agregó Francisco.
-Y con cero golpes, cero abolladuras... ¡NI UNA PATINADA DE MOSCA! -terminó José Luis.
-¡EL ESPÍRITU DEL MÚSCULO, VUELTO AERONAVE! -lo arruinó todo Zangief.
-Ustedes serían maravillosos vendedores de coches -observó Ángel.
-Si es que hay alguna agencia que contrate a payasos -los acabó Hyacinth.
Los Castillo agacharon la cabeza. -Gracias por el apoyo, ¿eh? -dijeron a coro.

Guile no paraba de reír -Me gustó mucho su... exposición, pero... ¿y el hácker?
-¿Me hablaba, general? -habló Chizuru.
-¿Tú eres la hácker? -preguntó Kyo, sorprendido.
-Sí... ¿no sabías que podía programar en computadoras? -contestó Chizuru.
-Errr... no -fue la respuesta lógica.

Y antes de que abordaran el "Thunderhawk", Nash pidió prestado su celular a Guile. -Necesito llamarle a Cammy, para saber si ya llegaron a la Residencia Kánzuki -explicó.
-Por supuesto que sí, amigo -accedió Guile. Sacó su celular y se lo dió a Nash.
-Gracias. En un momento, te lo regreso -dijo Nash y le marcó a Cammy.
-White -contestó Cammy.
-Cammy, soy Charlie.
-¿Charlie...? ¿Por qué usas el teléfono de Guile?
-Porque yo no tengo teléfono, ¿recuerdas?
-¡Ah...! ¡Cierto! ¡Perdón! ¡Qué memoria!
-No te preocupes. Hablo para saber si ya están en la Residencia Kánzuki.
-Acabamos de llegar. Ya llevaron a Decapre a la enfermería y la están revisando.
-Bien. Nosotros ya vamos para allá. Nos vemos pronto.
-Nos vemos.

Residencia Kánzuki
Pista privada de aterrizaje.
Tokio, Japón.

El "Thunderhawk" descendió en la pista privada. De ahí descendieron todos los que habían participado en la misión. -Chun-Li, lleva por favor a los háckers con el médico para que los revisen -pidió Guile.
-De acuerdo, Guile -asintió Chun-Li.
Mientras Chun-Li se alejaba con los cinco háckers restantes (incluyendo a Chizuru), Cammy se acercó a Nash y se abrazaron. -¿Cómo está tu hermana? -le preguntó.
-Sigue inconsciente, pero está estable -informó Cammy-. El médico está optimista.
-¿Le diste el dardo tranquilizante al doctor?
-¡Claro! pero no cree que sea necesario usar el antídoto -terminó.

En eso, Cammy se fijó en Abel, quien acompañaba a Nash junto con Guile y los Castillo. -¡¡ABEL!! -gritó Cammy.
-¡¡CAMMY!! -contestó Abel.
Cammy soltó a Nash y corrió a abrazar a Abel- ¡QUÉ GUSTO VERTE! -exclamó.
-Hacía mucho tiempo que no nos veíamos -comentó Abel.
Nash bajó la cabeza, mientras sentía como se le rompía el corazón. -Si me necesitan, estaré dando una vuelta por la casa -avisó, mientras se iba de ahí.
-¡Charlie, espera...! -exclamó Cammy-. ¿Pero qué le pasa? -preguntó, extrañada.
-Será mejor que lo busques, antes de que sea demasiado tarde -opinó Francisco-. Conozco cuando a un hombre le han roto el corazón.

Cammy y Abel buscaron por todos lados a Nash, hasta que lo encontraron, recargado en un pequeño puente de estilo japonés sobre un río artificial. -¡CHARLIE! -exclamó Cammy.
-Ah, ya viniste a buscarme -habló Nash, con un tono de indiferencia.
-¿Se puede saber qué te pasa? -le preguntó Cammy, entre preocupada y enfadada.
-¡Que ya me dí cuenta de tu juego! -contestó Nash-. ¡Para tí, sólo fui una distracción, en lo que te encontrabas de nuevo con ese tal Abel...!
-¡¿QUÉ DEMONIOS ESTAS DICIENDO?! -exclamó Cammy.
-¡¡QUE ME ENGAÑASTE!! -gritó Nash-. ¡DIJISTE QUE ERA A MÍ AL QUE AMABAS...! ¡PERO EN REALIDAD ESTÁS ENAMORADA DE ESE SUJETO ABEL!
-¡Un momento! -exclamó Cammy, con tono de suspicacia-. ¿Me estás... diciendo... que Abel y yo... tenemos algo?
-¡EXÁCTAMENTE!
Cammy abrió los ojos, y empezó a dar como arcadas, mientras se tapaba la boca con la mano derecha. -Je je... -empezó a reir-. ¡JE JE JE JE...! -siguió riendo hasta que estalló en carcajadas -¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! (se recargó en el barandal del puente, incapaz de controlarse) ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!!
-¡¿PUEDO... SABER... DÓNDE ESTÁ EL CHISTE?! -preguntó Nash, furioso.
-¡Perdóname, pero...! ¡¡ES QUE ES MUY GRACIOSO!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! -contestó Cammy, sin dejar de reírse. Después le hizo señas a un extrañado Abel para que se acercara.
-¿Pasa algo, Cammy? -le preguntó Abel.
-¡¡ES QUE CHARLIE... ESTA DICIENDO QUE TU Y YO... QUE TU Y YO...!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!!
-¿Qué tú... y yo... ¡SOMOS NOVIOS?! -completó Abel, sorprendido.
-¡¡SÍ... ESO!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!!

Abel arqueó las cejas y se unió al concierto de risas. -¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!! ¡¡¡JAAAAAAAAAAAAAA JA JA JA JA JA JA JA JA JAAAA...!!!
En este punto, Nash ya no estaba furioso, sino lo que sigue. -¡¡¡YA DEJEN DE BURLARSE!!! -exigió a gritos.
-¡No nos estamos burlando, Charlie! -le respondió Cammy.
-¡¡¡¿ENTONCES?!!!
-Déjame yo le explico -intervino Abel-. Mira, Charlie...
-¡NASH PARA TÍ! -lo cortó Nash.
-Está bien, está bien... Nash. Bueno, me imagino que Cammy ya te contó que Shadaloo hizo experimentos genéticos con ella.
-Sí, ¿Y?
-Que es mi mismo caso.
-¿Cómo?
-Sí. También Shadaloo hizo experimentos conmigo. Yo también tengo ADN de Bison, por lo tanto, Cammy y yo compartimos el ADN de Bison, ¿entiendes?
-Entonces... eso quiere decir que... -habló Nash.
-Sí -intervino Cammy-. ¡Abel y yo SOMOS HERMANOS!
-¡¿EH...?!
-No hermanos de sangre, pero sí hermanos de genética -aclaró Cammy.
-Y por supuesto que nos amamos... pero es un amor DE HERMANOS, no de novios ni de esposos -recalcó Abel.

El remordimiento y la culpa cayeron sobre Nash como una loza de concreto. Se llevó ambas manos a la cabeza y se las metió en el cabello. El pobre no sabía en qué hoyo meter la cabeza por la vergüenza que sentía. -Cammy... perdóname, por favor -suplicó Nash-. Debí haber confiado más en tí, y no dejarme llevar por la primera impresion.
Cammy lo abrazó y Nash correspondió el abrazo. -No te preocupes, mi amor. Cualquiera hubiera reaccionado de la forma en la que tú lo hiciste.
Abel colocó una de sus enormes manos en el hombro de Nash -Y puedes quedarte tranquilo, que no tengo ninguna intención de quitártela... CUÑADO -dijo Abel, haciendo énfasis en la última palabra.

Cammy y Nash se separaron, y este último le ofreció una mano a Abel. -Disculpa por haber desconfiado de tí... Es que, me resulta difícil creer que sean hermanos... como tienen diferente acento -se disculpó Nash.
-Te entiendo, mon amí. Cualquiera pensaría eso si se enamorara de una inglesa que tuviera un hermano francés -comprendió Abel.
-Sí, ¿verdad? -contestó Nash, apenado. En eso, se le quedó viendo a Abel por unos instantes. -No sé por qué, pero tengo la impresión de que te conozco de otro lado...
-Curioso, mon amí... también tengo esa impresión...
Nash lo pensó más y más tiempo. -¡CLARO! ¡Mencionaste que hicieron experimentos genéticos contigo! ¿cierto?
-Cierto.
-¡Ya recordé! -exclamó Nash, chasqueando los dedos-. ¡TÚ ERES LA PERSONA A LA QUE RESCATÉ DEL LABORATORIO DE S. I. N. HACE AÑOS!
-Sí... ¡YO ESTUVE ENCERRADO EN ESE LABORATORIO, HASTA QUE ALGUIEN ME SACÓ DE AHÍ! -corroboró Abel-. ¡Y ese alguien, FUISTE TÚ, MON AMI!

En eso, llegó Francisco corriendo -¡Hasta que los encuentro! -exclamó, jadeando.
-¿Pasa algo? -preguntó Nash.
-Se trata de la hermana de Cammy... ¿cómo dijeron que se llamaba...? Decapre... sí, Decapre -contestó Francisco.
-¡¿QUÉ TIENE MI HERMANA?! -preguntó Cammy, angustiada.
-Se puso como loca -informó Francisco-. Se la ha pasado preguntando por tí desde que despertó y dice incoherencias como "Aquí está tu hermana mayor"...
-Vamos.

Residencia Kánzuki
Enfermería.
Tokio, Japón.

Cammy, Nash, Abel y Francisco llegaron al cuarto donde estaba Decapre. Estaba amarrada a la cama, mientras se movía violéntamente y gritaba como poseída. Ahí también estaba un doctor y Hanna. -¡Por Dios...! -exclamó Cammy-. ¡DOCTOR! ¡HAGA ALGO! -suplicó.
-Disculpe, pero no podemos sedarla -informó el doctor-. Acaba de salir de los efectos de un sedante, y administrarle otro podría ser fatal.
-Cammy, recuerda que a ella también le lavaron el cerebro -dijo Abel.
-Es cierto. Yo sólo absorbí el poder psíquico que traía, pero no puedo deshacer un lavado de cerebro -habló Nash.
-¡MALDITA SEA! -exclamó Cammy, dando un puñetazo contra la pared.
-Tranquila. Con enojarnos no solucionamos nada -dijo Nash, tomando a Cammy de los hombros-. ¿Recuerdas cómo fue que tú te liberaste del lavado?
-No fui yo, fue un yogui de la India -contestó Cammy-, ¿ya no recuerdas que te lo dije?
-Un yogui de la India... -repitió Francisco-. Creo saber quién fue.

Francisco dió media vuelta -¡Ahora sí no me sorprendiste, anciano! -exclamó.
-Efectívamente. Fui yo quien deshizo el lavado de Cammy -dijo Dhalsim. quien se apareció... a las espaldas del pobre Francisco... otra vez.
-¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAHHH!!! -exclamó Francisco, iéndose de boca contra la pared-. ¡¡NO PUEDE SEEEER...!! ¡¡¡ME DOOOOOY!!! ¡¡¡¡BUAAAAAAAAAAAAA!!!
-¿Puede deshacer el lavado de Decapre? -preguntó Nash.
-Si lo hice una vez, puedo volver a hacerlo -contestó Dhalsim.

Dhalsim flotó hacia la cama de Decapre. Cerro los ojos y se concentro. Logró entrar a la mente de Decapre y deshizo el lavado. En ese momento, Decapre se tranquilizó. -Ya he terminado -informó Dhalsim-. Ahora, me retiro. ¡NAMASTÉ!
Dicho esto, Dhalsim desapareció. Decapre empezó a reaccionar. -¡Aaaaaaaaauuugh...! ¿Dónde estoy? -preguntó Decapre.
-Tranquila. Estás en buenas manos -le dijo Cammy, mientras la desamarraba y le quitaba la careta del rostro, mostrando que la cuarta parte superior izquierda del mismo estaba quemada.
Nash y Francisco se hicieron para atrás -Bueno, compadre... ya no eres el único feo aquí -le susurró Francisco a Nash.
Nash le dió un codazo a Francisco para que se callara -Y no es por ella, sino por Cammy -aclaró.
-Ah, bueno...

-No te preocupes, Cammy -la calmó Hanna-. Yo me haré cargo de ella como si fuera mi hija.
-Te lo agradezco mucho, Hanna.
-Vaya, siempre ha sido muy... maternal -observó Nash.
-Sí. Tal vez sea una consecuencia de haber perdido a mis dos hijas -contestó Hanna.
-¿Qué perdió a dos hijas? -preguntó Francisco-. ¿Las mataron?
-No -contestó Hanna-. Las secuestraron. Mi esposo quiso evitarlo... y lo mataron.
-En verdad, lo siento. Yo sé lo que es perder a un familiar -se condolió Francisco.
-Gracias, agente. Pero yo aún no pierdo la esperanza de volverlas a ver -comentó Hanna.
-Bueno, podemos iniciar una investigación -se ofreció Francisco, mientras sacaba una libreta y una pluma de su gabardina. -Necesito hacerle unas preguntas para tener cierta pista sobre el paradero de sus hijas, por lo que necesito de toda su colaboración ¿de acuerdo?
-De acuerdo, agente -contestó Hanna.
-Muy bien -aplaudió Francisco-. A ver ¿cómo eran sus hijas?
-Eran gemelas, rubias las dos.
-Bien, ¿Sabe usted, o tiene idea de quién las pudo haber secuestrado?
-Estoy segura que fue el miserable de Bison -contestó Hanna, con rabia.
-Bison de nuevo, ¿eh...? ¡Síguele acumulando, Bison...! ¡Síguele acumulando! -declaró Francisco, mientras anotaba en su libreta-. Volviendo a la investigación, ¿cuándo fue que pasó eso?
-Hace unos... veinte años.
-¿Sus hijas, qué edad tenían cuando las secuestraron?
-Unos... cinco o seis años -informó Hanna.
-Cinco o seis años... -repitió Francisco, mientras anotaba-. Eso ya dificulta la investigación. Por razones obvias, ya hubo cambios en la constitución física de sus hijas, aunque... todavía tenemos una esperanza. Señora Hanna, ¿recuerda si alguna de sus hijas tenía una seña o señas particulares?
Hanna lo pensó un momento. -¡Sí! -contestó-. Una de mis hijas tenía un lugar en la planta del pié derecho, a la altura del talón.
-¿Recuerda si ese lunar tenía una forma en particular?
-Sí... tenía forma de diamante.
Francisco frunció el seño -¿De diamante?
-Sí... del diamante de los naipes -completó Hanna.
-¡Ah, vaya! ¡En forma de rombo! -aclaró Francisco.
-Exacto.

Cammy abrió los ojos como platos. -¿Dijeron... un lunar... con forma de rombo?
-Sí, eso dijimos -contestó Francisco-. ¿Conoces a alguien con esa seña particular?
Cammy no contestó. Se sentó en la cama, se quitó bota y calcetín del pié derecho y enseñó... un lunar en forma de rombo en la planta, a la altura del talón. -Desde que tengo memoria, he tenido esa marca.
Hanna se acercó y revisó el lunar. -Sí... es idéntico al que tenía una de mis hijas... entonces... eso quiere decir que... quiere decir que... quiere decir que...

Cammy y Hanna se miraron a los ojos por unos segundos. -¿Mamá...? -musitó Cammy-.
-¿Hija...? -musitó Hanna...
Cammy se puso de pié de un salto y corrió hacia Hanna -¡¡MAMÁ!! -exclamó y abrazó a Hanna, llorando.
-¡¡HIJA!! -exclamó Hanna, recibiendo en sus brazos a Cammy.
-Ahora entiendo por qué siempre me protegías como si fuera tu hija -dijo Cammy, llorando-. ¡PORQUE ERES MI MAMÁ DE VERDAD!
-Y ahora entiendo por qué siempre te consideraba como si fueras mi hija -agregó Hanna, llorando-. ¡ERA PORQUE SÍ ERES MI HIJA!.
Francisco se aclaró la garganta. -Entonces, si Cammy es una de las hijas perdidas de la señora Hanna, la otra tiene que ser...

Decapre se levantó de la cama y fue a abrazar a Hanna -Mamá... musitaba una y otra vez.
-¡Decapre, hija! -exclamó Hanna-. ¡Gracias a Dios que por fin me las devolvió...!
Ni Abel, ni Nash, ni Francisco, pudieron evitar dejar caer una lágrima. -¿Saben una cosa? -dijo Nash-. Me encanta ver a Cammy feliz.
-A mi también, mon amí -contestó Abel-, a mí también.
Francisco se aclaró la garganta. -¡FELICIDADES, COMPADRE! -le dijo a Nash, mientras le daba una palmada en la espalda-. No sólo tienes cuñados... Ahora ya tienes suegra.

No comments have been added yet.

Add a Comment:
 
×

:iconel-rockero: More from El-Rockero


More from DeviantArt



Details

Submitted on
September 16, 2016
Submitted with
Sta.sh Writer
Link
Thumb

Stats

Views
57
Favourites
0
Comments
0
×